La industria de la Inteligencia Artificial (IA) se encuentra en una encrucijada geopolítica entre Estados Unidos y China. Un reciente giro en los acontecimientos ha puesto de manifiesto las tensiones existentes en torno al acceso a la tecnología de chips de última generación, especialmente los de Nvidia.
El giro inesperado de Trump: luz verde a la exportación de chips H200
A pesar de las restricciones impuestas anteriormente, el presidente Donald Trump ha decidido permitir la exportación de los chips H200 de Nvidia a China. Esta decisión, según el propio Trump, tiene como objetivo “proteger la Seguridad Nacional, crear empleos estadounidenses y mantener el liderazgo de Estados Unidos en IA”. Además, se impondrá una tasa del 25% a estas ventas.
Sin embargo, esta medida no está exenta de controversia. Expertos y figuras políticas han expresado su preocupación por el posible impacto en la seguridad nacional, argumentando que la venta de chips de IA avanzados a China podría fortalecer su ejército y capacidades de vigilancia. Eric Hirschhorn, ex alto cargo del Departamento de Comercio durante el gobierno de Obama, calificó la decisión como un “terrible error”, argumentando que prioriza las ventajas comerciales sobre la seguridad nacional.
China responde: restricciones al acceso a los chips H200
A pesar de la autorización de Trump, China no parece dispuesta a facilitar el acceso a los chips H200. Según un informe del Financial Times, los reguladores chinos están discutiendo formas de limitar el acceso a estos chips, lo que supondría un nuevo obstáculo para Nvidia y otros fabricantes de chips estadounidenses que buscan expandirse en el mercado chino.
Esta postura podría ser una respuesta a las restricciones impuestas por Estados Unidos al uso de tecnología estadounidense por parte de empresas chinas, especialmente en el ámbito de los chips de Nvidia. La analista Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote Bank, señala que la aprobación de Trump podría tener un impacto limitado en el negocio de Nvidia en China si no se permite la exportación de otras líneas de chips, como Blackwell o Rubin.
Contrabando de chips: una amenaza persistente
Mientras tanto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha arrestado a dos ciudadanos chinos acusados de contrabandear chips Nvidia H100 y H200 a China. Los fiscales alegan que los acusados conspiraron para eludir los controles de exportación de Estados Unidos, obteniendo los chips a través de intermediarios y falsificando la información sobre su destino final.
Este caso pone de manifiesto la persistencia del contrabando de chips a pesar de los esfuerzos por controlar las exportaciones. La llamada “Operación Gatekeeper” reveló una sofisticada red de contrabando que representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, según el fiscal Nicholas J. Ganjei.
El futuro incierto de la IA entre EE.UU. y China
La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de la industria de la IA y la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China. La decisión de Trump de permitir la exportación de chips H200, las restricciones impuestas por China y los casos de contrabando revelan la complejidad de este escenario.
Queda por ver cómo evolucionarán las políticas y regulaciones en ambos países y cómo afectarán a la innovación y el desarrollo de la IA a nivel global. Lo que está claro es que la carrera por el liderazgo en la IA seguirá siendo un tema central en las relaciones entre Estados Unidos y China.
Fuente: Expansión Tecnología
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