La inteligencia artificial está transformando el mundo, y las naciones compiten ferozmente por liderar esta revolución. Dos pilares fundamentales para este liderazgo son la tecnología de punta (chips y algoritmos) y, crucialmente, la energía necesaria para alimentar los centros de datos que entrenan y ejecutan estos sistemas. Durante mucho tiempo, se ha creído que Estados Unidos, a pesar de su poderío tecnológico, podría enfrentarse a un cuello de botella energético que limitaría su capacidad para competir con China, que aparentemente tiene recursos energéticos más holgados.
China vs. EE.UU.: Una cuestión de estrategia energética
China ha realizado fuertes inversiones en el sector energético, lo que le da una aparente ventaja en el suministro necesario para impulsar la IA. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, incluso sugirió que China podría ganar la carrera de la IA debido a regulaciones más flexibles y subsidios gubernamentales para el consumo energético de sus centros de datos.
Sin embargo, un estudio reciente de Epoch AI, los creadores del benchmark de IA FrontierMath, ofrece una perspectiva diferente sobre la situación energética de Estados Unidos. Contrario a la creencia popular, el estudio argumenta que EE.UU. no ha necesitado expandir su capacidad energética hasta ahora, y que tiene la capacidad de hacerlo si la demanda lo justifica.
¿Es demasiado tarde para EE.UU.?
La pregunta clave es si EE.UU. puede reaccionar a tiempo para satisfacer la creciente demanda energética de los centros de datos de IA. Las proyecciones indican que para 2030, estos centros podrían necesitar entre 30 y 80 GW de capacidad energética. Afortunadamente, el estudio de Epoch AI sugiere que EE.UU. tiene varias opciones viables para aumentar su capacidad:
- Gas Natural: Una opción relativamente económica y rápida de implementar, con empresas como GE Verona, Mitsubishi Heavy y Siemens capaces de cubrir gran parte de la demanda.
- Energía Solar: Con costos en descenso y alta escalabilidad, la energía solar se presenta como una solución clave. Estados Unidos tiene el potencial de instalar 1.200 GW solares en sus desiertos, aunque las grandes tecnológicas aún no están aprovechando este recurso al máximo.
- Flexibilidad Energética: Adaptar una filosofía de suministro dinámico, aprovechando la capacidad sobredimensionada de la red eléctrica estadounidense para alimentar los centros de datos de IA en momentos de baja demanda.
Alternativas adicionales
Además de las opciones anteriores, Estados Unidos está considerando reactivar centrales fósiles, explorar soluciones energéticas del ámbito militar y hasta fuentes inusuales como la energía geotérmica volcánica. La energía nuclear, incluyendo los pequeños reactores modulares (SMR), también está ganando terreno como fuente de energía para los centros de datos.
Los costos ocultos: Facturas de luz y consumo energético
A pesar de este optimismo, existen desafíos. El crecimiento acelerado de los centros de datos está sobrecargando la infraestructura eléctrica y aumentando las facturas de luz. Los operadores de la red incluso están considerando la posibilidad de apagar los centros de datos en momentos de alta demanda.
Conclusión: ¿Un cuello de botella exagerado?
A pesar de los retos, el estudio de Epoch AI concluye que el cuello de botella energético de Estados Unidos podría ser menos severo de lo que se pensaba. Argumentan que el costo de la energía es relativamente bajo en comparación con el costo de los chips, lo que sugiere que la escasez energética no será un factor determinante en la carrera por la IA.
Fuente: Xataka
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