En el mundo actual, el acceso a Internet se ha convertido en una necesidad básica, casi un derecho humano. Sin embargo, para muchos mexicanos, la conectividad sigue siendo un lujo inalcanzable. Un reciente informe revela una preocupante disparidad en el gasto en Internet entre los diferentes niveles socioeconómicos del país.
¿Cuánto cuesta estar conectado en México?
Según el Informe del Índice de Desarrollo Digital Estatal 2025, el 20% de los hogares mexicanos con menores ingresos destinan un alarmante 7.5% de su presupuesto mensual a pagar por el acceso a Internet. En contraste, los hogares más ricos invierten solo el 3.5%, ¡menos de la mitad! Esta diferencia es particularmente evidente en estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, donde la asequibilidad a Internet es la más baja del país.
Aunque ambos porcentajes superan el 2% recomendado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la realidad es que México se sitúa como uno de los países con el internet fijo más caro de la región, con un costo promedio de 31 dólares mensuales. Para ponerlo en perspectiva, en Colombia el mismo servicio cuesta alrededor de 14.4 dólares.
En cuanto a los servicios móviles, el gasto promedio mensual en México es de 427 pesos, una cifra considerablemente más alta que en Brasil, donde los usuarios gastan el equivalente a 107.18 pesos al mes.
Programas gubernamentales insuficientes
A pesar de los esfuerzos del gobierno federal por reducir la brecha digital a través de programas como “Conectividad para el Bienestar”, que ofrece internet gratuito, los resultados no han sido los esperados. Este programa, que alcanzó su punto máximo durante las elecciones presidenciales de 2024, ha visto disminuir significativamente su número de beneficiarios, lo que sugiere que no está abordando el problema de fondo.
¿Qué se necesita para cerrar la brecha digital?
Expertos como Alberto Farca, vicepresidente de Centro México Digital (CMD), señalan que el aumento del salario mínimo no es suficiente para garantizar que los hogares de bajos ingresos puedan acceder a Internet sin comprometer una parte importante de su presupuesto. Farca propone medidas más profundas, como subsidios focalizados para la contratación de servicios y la compra de dispositivos.
Además, es fundamental transformar el entorno competitivo del mercado de las telecomunicaciones. La falta de competencia en muchas comunidades, donde solo opera un proveedor de internet fijo, permite que las empresas impongan precios elevados. A esto se suma el alto costo del espectro radioeléctrico en México, que dificulta la expansión de la infraestructura y limita la capacidad de las empresas para ofrecer tarifas más accesibles.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) tiene un gran desafío por delante: crear un entorno donde la regulación, los costos del espectro y la competencia trabajen en conjunto para ofrecer servicios de conectividad más asequibles. De lo contrario, México podría quedarse atrás en su objetivo de digitalizar por completo a la sociedad.
El futuro de la conectividad en México
La asequibilidad del Internet no es solo una cuestión económica, sino también un factor clave para la inclusión social y el desarrollo del país. Es hora de que se implementen políticas públicas integrales que promuevan la competencia, reduzcan los costos del espectro y ofrezcan subsidios a los hogares de bajos ingresos. Solo así podremos garantizar que todos los mexicanos tengan la oportunidad de disfrutar de los beneficios de la era digital.
Fuente: Expansión Tecnología
Leave a Comment